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sábado, 26 de enero de 2013

“SE EXPRESA EL CORAZÓN”


No parece común que un corazón
abrazado del amor leal de una mujer,
satisfecho y exaltado en la paternidad,
y etéreo como el aire en la libertad.

Palpite intensamente y desesperado
ante estímulos simples de la vida,
como la dulce fragancia femenina, la ternura de un niño
la bondad y la nobleza de los hombres.

Debería ser suficiente sentirse amado.
Pero él quiere amarlo  todo,
y aunque ha sembrado su semilla,
pretende dejar su huella por doquier.

Sus pretensiones de  justicia,
su inútil equidad
y su fe ciega en el amor,
son los preceptos que le hacen continuar.

Parece tener la razón.
Nada podrá ser jamás tan poderoso,
como una poesía nacida del alma
o como la manifestación de amor de una mujer.

Ningún valor material puede dársele
a los verdes paisajes y las aguas cristalinas,
al cielo azul y eterno,
al aroma de las flores y al canto de los pájaros.

Nada puede ser mejor que lo que sientes,
que lo que imaginas,
que lo que sueñas,
que lo que puedes elegir.

Tal vez por eso el corazón
palpita desesperado como si estuviera inconforme;
pero no es así
él está feliz y afanado por vivir.

                                                                             Cau.